Prevenir y erradicar el Trabajo Infantil

Por un comunicado de la OIT

Un estudio del proyecto MAP 16 uno de cada diez niños, niñas y adolescentes trabaja donde no poseen ninguna cobertura, independientemente del tipo de actividad productiva que realicen. Por ende, no están cubiertos por los sistemas de protección social. 

La OIT Argentina evaluó los efectos de las políticas sociales destinadas a la niñez, en el país, sin importar de qué actividad productiva se trate. Como señala el estudio, en Argentina, casi ocho de cada diez, el 76% del total, se encuentran cubiertos por alguno de los componentes de protección social vigentes en el país.

Las políticas de protección social destinadas a la niñez tienen un impacto positivo en la lucha contra el trabajo infantil. Así lo demuestra una investigación realizada en el marco del proyecto Measurement, Awareness-Raising, and Policy Engagement to Accelerate Action against Child Labour and Forced Labour (MAP 16), de la oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Argentina. 

En el Año Internacional para la Eliminación del Trabajo Infantil, las investigadoras Mónica y Maribel Jiménez analizaron las políticas de protección social en el país y estudiaron cómo inciden en esta problemática. El estudio se publicó en el marco de la iniciativa #InfanciasEnJuego , una nueva campaña de la OIT Argentina que se propone sensibilizar sobre lo perjudicial que resulta el trabajo en la infancia.  

“Las conclusiones de esta investigación nos permiten dimensionar el rol de la protección social como potencial pilar de prevención del trabajo infantil”, dijo Bárbara Perrot, coordinadora nacional del proyecto MAP 16, quien estuvo a cargo del estudio.  

De acuerdo con lo que aclara la coordinadora nacional, la investigación ahonda en dos de los principales componentes de la protección social vinculada con la seguridad de ingresos dirigidos a la niñez, que son las Asignaciones Familiares Contributivas (AAFF) y la Asignación Universal por Hijo (AUH). Asimismo, Perrot explicó que el estudio también analizó el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), que se dio en Argentina, implementado en 2020 para mitigar la crisis causada por la pandemia de la COVID-19. 

Las políticas públicas que se manejen sobre le trabajo infantil y los programas bajo análisis, no producen una reducción significativa de las actividades entre los niños, niñas y adolescentes que viven sobre todo en áreas rurales. Por ello hay que promover la educación y tenerla como tema principal en la agenda, para evitar esto a futuro. 

“Tenemos por delante el desafío de mejorar el acceso, la calidad y la conectividad de la educación, donde una de las principales es promover trabajo decente para los adultos, para que las niñas y los niños no tengan que salir a trabajar”, explicó la coordinadora del proyecto de la OIT Argentina.

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