Un modelo que se potenció en pandemia

Durante el primer año de aislamiento que pasó la Argentina el año pasado por el Coronavirus, hubo una reconversión en los locales, donde crecieron las estrategias digitales y los negocios que ofrecían productos de primera necesidad. Adaptarse fue la clave para que los comercios pudieran sobrevivir al primer año de confinamiento. Las franquicias de bajo costo con locales chicos y personal limitado dedicadas a productos esenciales explotaron durante la cuarentena ubicándose en las redes sociales y el e-commerce.

Según estimaciones de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF) durante 2020 cerraron cerca de 6.000 puntos de venta franquiciados de formatos tradicionales, pero a su vez se abrieron otros 3.300, más adaptados a la nueva normalidad. El saldo neto de ese año fue una disminución de apenas un 7% de los puntos de venta o franquicias, mientras que estadísticas generales arrojan el cierre del 22% de los comercios en la Ciudad de Buenos Aires.

El editor de la Guía Argentina de Franquicias, Roberto Russo, dijo que: “El sector resistió mejor el aislamiento respecto de los negocios independientes”. En esa línea algunos franquiciados mudaron sus locales, sobre todo del microcentro. “Las franquicias de educación se adaptaron a las clases virtuales y en líneas generales aumentó el delivery y el comercio electrónico”, completó.

Russo acota que se incorporaron a la Guía Argentina de Franquicias nuevos rubros como bicicleterías, empresa de sanitización y ferreterías. En números concretos en 2020 se desarrollaron 188 nuevas redes en la AAMF, lo que implicó un crecimiento del 15% contra 2019.

Por otro lado, el gerente general de Francorp Argentina, Mario Comi, aseguró que “no hubo casos de marcas dentro del sistema que hayan dejado de operar definitivamente. Lo que se observó también es que rápidamente las franquicias se reacomodaron y adaptaron”. Por ende entran los rubros de productos esenciales como supermercados, dietéticas, carnicería; las farmacias, las casas de colchones, las pinturerías, las casas de muebles y decoración fueron, en general, los que menos sufrieron el aislamiento.

Comi sostiene que “hubo un marcado crecimiento en las franquicias que abarcan todo el segmento de negocios tradicionales, pero sobre todo adaptados para operar en pequeños locales y con baja dotación de personal”. Por eso empezaron a crecer las franquicias de verdulerías, carnicerías, panaderías, dietéticas, empujadas por el marketing digital y las redes sociales. Según Comi, uno de los mejores ejemplos en el rubro carnicerías es que se destaca la marca Res, que lleva abiertas más de 130 sucursales en la zona del AMBA. La inversión oscila entre los $6.500.000 a los $8.500.000 según modelo de negocio. La empresa planifica continuar con el ritmo de aperturas a razón de 2 nuevas unidades por semana.

La presidenta de Asociación Argentina de Marcas y Franquicias, Susana Perrotta, analizó que “bajo el concepto de “toda crisis es una oportunidad, la pandemia obligó a buscar nuevas ideas para reconvertirse y superarse”. Un ejemplo de la adaptación fueron los distintos formatos de venta de productos como los “dark stores” (tiendas fantasmas) y los “corners” (las franquicias virtuales). Perrotta cita el caso de Tomate Algo, un sistema de barras de tragos móviles, que con la pandemia pasó de 100 a cero ya que no hubo más fiestas ni eventos. Por ende la empresa decidió desarrollar la comercialización y entrega de bebidas directo a los hogares apalancados en el gran stock de bebidas que tenían. También se puede mencionar el caso de Persicco con su concepto Cloud, que permite hacer delivery desde un local no abierto al público.

Según los especialistas consultados para esta nota, las perspectivas para los próximos meses son alentadoras. “Vemos que más empresas se suman al sistema”, analiza Russo. “Las aperturas de nuevas unidades franquiciadas nos muestra a las claras los anticuerpos que genera el sistema”, completa Comi. “En líneas generales, estimamos el nacimiento de entre 150 y 200 nuevos franquiciantes, y una recuperación de unos 2.800 puntos de venta durante 2021, algo más que los perdidos durante 2020. Estimamos que la recuperación se dará especialmente en el 3er y 4to trimestre”, cierra Perrotta.

Nota de Ámbito.

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