Valeria Fernández: “Malena Galmarini es nuestra máxima referente”

Ella es Valeria Fernández y Eguía, es Coordinadora Gral. de la Unidad de Políticas de Géneros y Diversidad de Trenes Argentinos Operaciones. Tiene 46 años, es mamá de dos varones, de Lázaro y de Ian; y vive en pareja con Julian desde hace más de veinte años. 

Fernández es una militante peronista y feminista que siempre la movilizó las causas de la justicia social, desde todos los aspectos. En el colegio la nombraban delegada, desde muy chica sabía lo que quería hacer. Por ende inició su camino político. Comenzó a militar en el Partido Justicialista, fue secretaria de actas, concejal y candidata a Intendente. Tiene tercer año de abogacía y es diplomada en Estudios de Géneros.

Lo que le enseñó la militancia es a mirar con los ojos de la solidaridad, a estar cerca de las mujeres, varones, de los vecinos y vecinas, con ellos, en la calle, en el día a día, sobre poner el cuerpo. Estas son las muchas cosas que la describen a Valeria Fernández, sobre su compromiso con la gente y esa conexión hacia los demás. En cuestiones académicas ella comentó la importancia de estas herramientas necesarias, pero que siempre tienen que ir de la mano con sensibilidad social, como para avanzar en políticas públicas que le cambien la vida a la gente. 

-Sobre tu comienzo en la carrera de Derecho, es o era, comúnmente normal para una mujer tener que dejar los estudios para generar trabajo doméstico. Hoy en día se sigue trabajando para la igualdad de género sobre este tema.

-No debería ser normal o aceptable que una mujer postergue sus sueños, en pos del cuidado de los otres, por ello es importante avanzar hacia las políticas de corresponsabilidad. En lo personal  tuvo impacto esa realidad, trabajaba ocho horas, estudiaba, compartía las tareas de cuidado y se sumaba a la pasión militante. Genera una carga el cuidado doméstico sobre las mujeres, que recién ahora se empezó a poner en la agenda pública, visibilizando  y dándole  el valor que implica sostener toda una estructura familiar. Esto último le permite al hombre salir a conquistar el trabajo de lo público, y nosotras siempre haciendo el equilibrio entre lo público y lo privado. Este camino es con aprendizajes permanentes, capacitaciones, participó de todos los encuentros y ámbitos de formación.  

-La mujer en esos momentos estaba en otra posición, más que el estudiar y el ir a trabajar.

-Yo en realidad siempre fui media rebelde frente a eso, y me gusta desafiar los mandatos sociales en relación a ello. Participar desde la política militante, desde los espacios de toma de decisiones, de representación, y ponerle voz a nuestros reclamos transfeministas  siempre fue desafiante. Ya que por el hecho de ser una mujer pareciera que siempre tenemos que demostrar un poco más. Aunque si es una realidad que los estereotipos de géneros, donde nos han formado a través de la cultura, delimitan también un poco la forma de crecer de las mujeres. Con esto me refiero a la figura de los varones quienes tenían que ser los proveedores, los que tienen que triunfar, estudiar, capacitarse, y las mujeres teníamos que estar en el ámbito de lo privado cuidando a su familia y acompañando a “ese varón” que tiene que crecer y ser el exitoso de la pareja. Creo que a través de la lucha de los feminismos, de los movimientos sociales y políticos, de las mujeres y diversidades, y las nuevas generaciones nos planteamos nuevas realidades. Donde se tengan en cuenta los deseos de las mujeres, sin el peso de ser juzgadas frente a la mirada de otres. Y romper con esto del concepto que “una buena madre” es aquella que resigna sus deseos personales, en pos de un bienestar familiar.

-¿Cómo fueron tus comienzos en la militancia?

-Era de esas jóvenes que se quejaban de cómo funcionaba el país, pero sin hacer nada. Entonces a veces estaba bastante descreída de la política, y me pareció que siempre en cualquier aspecto de la vida para poder quejarse, hay que involucrarse y dar batalla. Eso y las injusticias que me revelaban, fue lo que me invitó a participar. Obviamente que las juventudes, siempre pensando en las niñeces, en el estar cerca, en la militancia territorial, el comedor del barrio, tratar de acercarles las herramientas a los más vulnerables. Entonces a partir de ahí te va llevando al camino de comprometerte, de saber que los cambios tienen que ser estructurales, de que hay que avanzar hacia un cambio cultural. 

Hoy me toca gestionar en Trenes Argentinos Operaciones, desde la Unidad de Políticas de Géneros y Diversidad con el compromiso de promover espacios ferroviarios libres de violencias y discriminación. Entendiendo que nada es estático, estamos en  permanente aprendizaje, comprometidas a ponerle el cuerpo desde lo cotidiano, para poder alcanzar cambios que necesitamos para ser una sociedad mejor. 

-¿Cómo se sintió empezar a ocupar un lugar que trabaje sobre la coordinación de la Unidad de Políticas de Géneros y Diversidad en Trenes Argentinos?

-La verdad que fue un enorme desafío. Milito en el Frente Renovador, dentro del espacio de las Mujeres FR, del equipo de Malena Galmarini, quien es nuestro faro, es el norte y nuestra máxima referente. Ella contagia en su hacer cotidiano esta marea que nos lleva a todas siempre a un ritmo de laburo donde nos tiene muy comprometidas. Para nosotras no hay findes, no hay horarios, frente a la necesidad de otres, sabiendo que cuando algunas de nosotras, o alguna compañera llega a un lugar de decisión, o desde donde le toque gestionar siempre tiene que estar dispuesta a tender la mano y a abrir puertas para las demás. Creemos que la diferencia se hace cuando más mujeres con perspectiva de géneros y diversidad llegan a estos espacios,  y pueden representar con sus voces, las necesidades de todas, combatiendo las desigualdades entre los géneros. No solo las mujeres tenemos la misión de abrazar al feminismo, que milita por la igualdad entre los géneros, y romper el mito de que es una guerra contra los varones. Lo que militamos es sobre una construcción de una sociedad en igualdad de oportunidades. La lucha es contra el machismo como cultura, no es contra el hombre, ya que también los lastima a ellos, porque les imponen de qué manera tienen que ser y cumplir con los mandatos. También está esta cuestión de cuál es más hombre que otro. Entonces las que militamos en el feminismo, las agendas de géneros, diversidad e igualdad, en realidad lo hacemos para ambos, para construir una sociedad más justa e igualitaria. 

Cuando tuve la convocatoria para formar parte de este equipo que conduce  Martin Marinucci en Trenes Argentinos, fue un reto ya que solo el 13% eran mujeres en la  composición del ferrocarril, sobre un total de  23 mil personas trabajadoras. Esta gestión creó la Unidad, jerarquizando las políticas de géneros y diversidad dentro de su estructura, y  profundizando un continuo acompañamiento a las políticas que nosotras impulsamos y promovemos dentro de la Empresa. 

Es para destacar que me sentí muy acompañada por el enorme equipo de trabajo que integran la Unidad, que no solo me sostiene, sino también son con quienes construimos de manera colectiva los proyectos a desarrollar. Para mi esa confianza es invaluable.

Tren Itinerante de promoción de derechos de la Línea Sarmiento.

-¿Cómo fue la construcción de estas oficinas?

-Ingresé a Trenes Argentinos en plena pandemia, así que fue duro consolidar un equipo de trabajo a través de la virtualidad, y otra de las cosas que se puede decir es construir la confianza en esas condiciones, pero pudimos avanzar muy bien. Avanzamos con la construcción de esta oficina, con el fin de generar un espacio de encuentro a disposición de las trabajadoras y diversidades, que  puedan acercarse a contarnos sus problemas, a plantearnos algunas propuestas que quieran hacer, a escuchar sugerencias; nosotras estamos convencidas que esta Unidad tiene que ser de puertas abiertas para estar cerca. La salida sin dudas es colectiva, me refiero a la lucha contra las violencias y a la construcción de espacios igualitarios, libres de discriminación. Ese es uno de nuestros mayores objetivos, y es un  compromiso que hemos asumido desde los inicios de nuestra  gestión.

-En su equipo de trabajo dicen que las redes son importantes.

-Sí, creemos que lo son. Hemos creado la primera Red de Promotores y Promotoras Federal, con más de 50 trabajadores y trabajadoras para formarlos en  perspectiva de géneros y brindarles las herramientas  que tiene Trenes Argentinos. 

Tenemos una política de géneros y diversidad, un protocolo de atención frente a situaciones de violencia con su respectivo procedimiento, y un observatorio de género, esto es para replicar.

La propuesta fue pensada para que estos compañeros y compañeras integrantes de la Red, también desde  sus lugares de trabajo, sean canales de escucha, de acercamiento al área y replicadores de nuestras políticas. Malena Galmarini nos remarca siempre la importancia del acompañar. Hay muchas situaciones que están normalizadas como el micro machismo, porque todos se horrorizan frente a los femicidios que nos duelen, pero hay un montón de violencias previas invisibilizadas que no se reconocen y no se combaten. Estos micromachismos impacta también de manera negativa en los trabajos, acentuando los estereotipos, por eso tenemos una segregación ocupacional donde las mujeres trabajan mayoritariamente en los ámbitos de educación, de salud, de las tareas de cuidado. Uno de los desafíos que tenemos al tejer redes, es deconstruir esos estereotipos de género y optar por condiciones de igualdad y promover estas herramientas para que las mujeres y las diversidades puedan acceder a estos lugares de trabajos que están estrictamente masculinizados. Esto se da por una cuestión de género que es una construcción cultural. 

-Según informes de Trenes, entre el 70 y el 80% de las personas en el área metropolitana usan este transporte. Ya sea por el contexto pandémico en estos dos años la mayoría son mujeres, ¿cómo es el proceso de brindar u asistir acciones en contra de la violencia de género?

-Mantuvimos el traslado de todas las personas esenciales. Lo que más estuvo en vigencia en el trabajo fueron las áreas de salud, de cuidados, de seguridad, donde las mujeres tienen una mayor representación. Estos tipos de trabajos no se suspendieron. En el ferrocarril también nuestras trabajadoras le pusieron el cuerpo junto a los compañeros para poder garantizar que ese servicio se lleve adelante. Así que nuestras trabajadoras ferroviarias estuvieron en la primera línea de batalla como mujeres esenciales frente a la pandemia. 

-Firmaron un convenio con el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, donde están a disposición coches para la atención y el abordaje de las violencias por motivos de género.

-Si, firmamos un convenio marco de cooperación. Avanzamos en la puesta en funcionamiento de dispositivos territoriales, dentro de la Red Integral de Asistencia a las Violencias por Motivos de Géneros. Contamos con un coche  en la línea Sarmiento en Moreno, y otro en González Catán, La Matanza de la línea Belgrano Sur y próximamente estamos poniendo en funcionamiento el coche de la Línea  Roca, que estará ubicado en la Estación Temperley.  

Esto se hace de manera articulada entre los Municipios y el Ministerio, como para poner el Estado cerca de estas mujeres y diversidades que estén atravesando algún tipo de situación de violencia. Estas articulaciones las realizamos bajo los lineamientos del Ministro de Transporte, Alexis Guerrera, y de la Dirección de Políticas de Géneros y Diversidad, bajo la conducción de Florencia Esperón. Esto nos permite bajar los programas que desde el Ministerio están desarrollados, como por ejemplo el programa ‘Acompañar’ a los territorios y a la gente. 

Estamos próximos a entregar oficinas de abordaje integral de las violencias por motivos de géneros en Pilar y en San Martín, que están en proceso de construcción y de poder cumplir así para que cada una de las líneas del ferrocarril tengan sus dispositivos de asistencia. 

Sumamos también desde Trenes Argentinos un coche itinerante, en este momento en la línea Sarmiento, que bajo el lema de Trenes Derechos y la Comunidad, funciona como  dispositivo de promoción y acceso a derechos, el cual compartimos con la unidad de personas con discapacidad. Con los municipios articulamos distintas acciones, desde Trenes lo utilizamos para hacer capacitaciones a nuestro personal sobre el marco normativo que tenemos en la empresa y generamos espacios de sensibilización. También promovemos qué herramientas y mecanismos locales tienen en el municipio para abordar estas violencias y generar esta promoción de derechos. 

Tenemos un convenio que firmamos en julio con el Ministerio de Provincia de Mujeres, Géneros y Diversidad, para trabajar agendas conjuntas. 

La política de géneros y diversidades, tienen que ser transversales a todas las áreas y en todos los sectores del Estado.

Coche de Moreno, se inauguró en enero 2021, de la 144 que se articuló con el Ministerio de Mujeres.

-¿Cuál es la importancia de tener hoy en día perspectiva de género?

-Mucha, es necesaria para construir que los espacios laborales sean libres de violencias y discriminación. Cuando le ponemos esa perspectiva, ella misma es una construcción de igualdad. Nosotras estamos promoviendo diferentes acciones, tenemos un programa de búsquedas internas que nos permite avanzar hacia una redistribución del recurso humano y que invita a las mujeres a capacitarse y a presentarse frente a las áreas que generan  diferentes vacantes. Esto nos ha permitido llegar a lugares donde antes no habían mujeres, por ejemplo tenemos a la primera mujer zorrera en Córdoba, también en su momento eran solamente 2 y ahora son más de 50 compañeras en los servicios regionales, también pudimos incorporar a trabajadoras trans a la familia ferroviaria. Desde esta gestión pudimos cumplir con una deuda histórica que teníamos con las trabajadoras, e implementamos los primeros espacios de lactancia. Antes las  trabajadoras tenían que sacar la leche y conservarla en situaciones antihigiénicas, como por ejemplo cargar las mamaderas en un baño. Nosotras venimos a traer ese reconocimiento y a garantizar los derechos que realmente tienen.

-Es un rol saber la necesidad de la otra desde la experiencia matutina, donde a veces se ve afectado en el trabajo.

-La experiencia siempre te marca el haber transitado una situación para reconocer la necesidad. Me pasaba que me sentaba a hablar con las compañeras de las diferentes áreas para traer esta propuesta, para ir poniéndonos de acuerdo. Nosotras sabemos que si no cumplimos con esa acción de las mamas nos duelen los pechos, o puede pasar a una mastitis. Estábamos trabajando y sufriendo porque no nos podíamos abrochar la camisa, ya que se podrían manchar de leche. Entonces es una cuestión que los varones no lo hacen de mala onda o de malos y no quieren acceder, sino que no lo han dimensionado o no lo reconocen, o porque todavía no fueron papás. Por ende esto se fue internalizando y hoy por hoy es una conquista para las trabajadoras que se han apropiado de derecho. También la de los varones que han acompañado, para reconocer que es un derecho que necesitan las mujeres. Esas agendas dentro del ferrocarril que ha sido un ambiente históricamente masculinizado, la verdad que bien las hacen bastante disruptivas y el ferrocarril no está pensado para nosotras. Desde el inicio también van generando los vestuarios para las compañeras trabajadoras y nuevos espacios que condicionan la llegada de las mujeres a esta familia ferroviaria.

-En este oficio también están incorporando a personas trans, había leído en una nota de Télam que hablaba sobre Miah y Yanina que emplearon hace poco en Trenes, ¿cómo se sintió sus incorporaciones?

-La verdad es que nos sentimos felices. Aunque nos falta un montón claramente, pero sabemos que la sociedad en su conjunto tiene una deuda con el colectivo travesti, trans, transgénero. La expectativa de vida de las personas de ese colectivo es muy baja, no superan los 35 a 40 años, en muchos casos porque fueron expulsadas de sus grupos familiares, porque su trabajo ha sido principalmente sexual. 

El Estado y las instituciones no han acompañado hasta la implementación de estas nuevas políticas de inclusión. La verdad es que generar esta oportunidad es fundamental, para darles un empleo formal y un ingreso real al mercado laboral. 

Se lo merecen, este camino a la reparación, nosotras trabajamos todo desde una perspectiva de derechos humanos, y focalizamos en el respeto a cómo cada uno se autopercibe, y como se siente. Realmente cuando hablas con ellas es gratificante. Es bastante disruptivo dentro de la empresa ferroviaria, porque se las aceptó muy bien, ya que venimos con esta temática de la Ley de Identidad de Género, no solo para las trabajadoras, sino para las personas usuarias. Esto es importante para remarcar, pudimos avanzar en la gestión de incorporar la pestaña de nombre deseado en la venta de pasajes de larga distancia. Ahora una persona trans que quiera viajar, aunque no tenga su cambio registral del DNI como dice la ley, va a poder sacar su boleto en base a su nombre autopercibido. Nos llegaron un montón de lindos mensajes en nuestras redes, incluso una compañera trans subió un video para Trenes, poniéndolo en valor. Antes tenías que ir a ventanilla con un documento que no refleja tu identidad autopercibida y que el boletero te llame por un nombre distinto al “nombre deseado”. 

-Es una duda esto de que las mujeres no manejan los trenes, pero sí en el subte.

-Para nosotras desde Trenes es una deuda y un objetivo que tenemos. Tenemos que avanzar hacía ahí porque estamos convencidas que los trabajos no tienen géneros. Que la idoneidad, la capacidad, el compromiso de las personas son lo que nos define sobre lo que podemos laburar y no nuestra genitalidad o nuestro género autopercibido. Estamos tratando de avanzar porque sin ninguna duda tiene que ser uno de nuestros objetivos cumplidos en nuestra gestión. 

-El libro Violencia de Género en el Trabajo, de Juan Rinaldi, habló con una voz autorizada sobre este tema en cuestión, ¿cómo fue para vos la lectura?

-La lectura fue súper llevadera, me invitó a leer. Me parece que es muy completo donde recorre distintas temáticas. Es importante arrancar desde lo básico para aquella persona que se introduce y sea parte de esa diferencia del sexo biológico y el género construido. Que lo escribiera un varón es muy importante, es entender que las mujeres y las diversidades tenemos que estar unidas en esta lucha, y no la podemos dar solas. Y que se ganan más espacios cuando más varones también levanten la voz, frente a las situaciones de violencia que sufren las mujeres y las personas del colectivo LGBTQ+. Desde lo laboral, lo doméstico y lo institucional, desde todas las modalidades de la política se puede sufrir. Es fundamental para comenzar a hacer esos cambios sociales que necesitamos. Los varones son parte del problema y de la solución, así que cuantos más tengamos levantando nuestras voces en la construcción de una sociedad mejor, bienvenido sean a estas luchas que abrazamos entre todos y todas. El camino es hacer una sociedad más justa, equitativa e igualitaria. No es una guerra de géneros de unos contra otros. Me pareció interesante que Juan se haya puesto a escribir sobre esta temática a través de la experiencia que él ha vivido, no solo desde sus ámbitos laborales, sino también en su recorrido desde el Derecho en el mundo. Bienvenidos sean todos los compañeros que puedan recorrer este camino junto a nosotras.

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El detrás de escena:

Entrevista a Valeria Fernández, coordinadora de la Unidad de Políticas de Géneros y Diversidad de Trenes Argentinos Operaciones.
Foto: Jimena Introcaso.

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