Río Paraná: preocupa el clima desfavorable para los próximos tres meses

Lejos de tener niveles normales, desde principios de octubre, el río  Paraná crece y se mantiene estacionado en varios puertos de Entre Ríos, pero aún lejos de sus niveles normales y por debajo del nivel de aguas bajas. Además, se suma una tendencia climática desfavorable al menos para los próximos tres meses, informaron hoy especialistas en hidrología.

El Instituto Nacional del Agua (INA) advirtió sobre una «mejoría de corto plazo» en las lluvias sobre la región, pero la tendencia climática «aún sigue siendo desfavorable y sin un retorno a la normalidad», hasta por lo menos el 31 de enero del 2022. Cabe mencionar, que la bajante extraordinaria actual afecta considerablemente la vida ambiental, económica, productiva y social de ciudades a la vera del agua en Entre Ríos.

Asimismo, el INA destacó que mejoró la condición hídrica de la región en la que se genera mayormente el caudal del río Paraná, que se propagará y provocará otra mejoría, pero sin salir de la franja de aguas bajas. Las alturas actuales ya superaron las marcas de 1971 (0,50 metros), las de 2020 y 1970 (0 metros), y hay que remontarse a 1944 para registrar una situación peor que la actual.

Ese año, el río marcó -1,40 (debajo del nivel del mar) metros frente a Paraná, al igual que en Diamante (-1,38), Victoria (-41) y en La Paz (-1,11). En la ciudad de Paraná, el río se mantiene cerca de 1,50 metros de altura desde el 28 de octubre, hoy con dos centímetros menos, por debajo de su nivel de aguas bajas (2,30 metros) y de su altura promedio en octubre (2,67 metros).

Aún así, el INA espera que descienda lo que resta del mes, oscilando su altura entre los 85 centímetros y 1,40 metros en noviembre. En La Paz, el río Paraná se mantiene con 2,20 metros este viernes, 2,10 más que en agosto pero aún lejos de los 3,20 metros de límite de aguas bajas y de los 3,72 que la Prefectura Naval Argentina (PNA) registró como promedio entre 1996 y 2020.

En el puerto de Diamante también creció la altura y oscila cerca de 1,70 metros, por debajo pero más cerca de los 2,40 metros del límite de aguas bajas, y el INA prevé que descienda a 0,95 en diciembre. En tanto, en Victoria creció y se mantiene con 2,30 metros, por debajo de aguas bajas (2,60), de sus 3,33 registrados como promedio este mes; y el INA prevé que descienda a 1,60 en diciembre y a 1,77 metros en enero.

Nota de El Cronista.

Algo a destacar fue que la Dra. María Clara Pardo, abogada especialista en derecho ambiental, de la energía y los recursos naturales, explicó en una reunión del Instituto de Derecho Social y del Trabajo, mucho sobre esto que se estuvo aconteciendo sobre las consecuencias de los cambios climáticos.

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